Por Paco Caparrós 1 de Octubre de 2026
Uno de los stands más llamativos de Estampa fue, seguramente, el de Espacio Mados, una esquina cubierta por las fotografías impresas sobre lienzo de Aida Gren, quien, además de fotógrafa, es directora y guionista especializada en moda, con, a sus espaldas trabajos como la película Corazón Partío (2023). Esta vez, en Madrid, presenta La mesa coja.
Una muestra de fotografía que tiene como punto de partida una situación casi anecdótica: cuando la artista, sentada en su casa, tomó conciencia de que la mesa que tenía enfrente estaba calzada con un papel doblado. Para ella, descalzar la mesa, tomar conciencia de que la estabilidad que siempre había atribuido al mueble era falsa y, especialmente, decidir no volver a calzar la pata fue un hecho revelador, una pérdida de inocencia respecto a la imperfección del mundo que nos rodea.
La mesa coja es un proyecto comisariado por Miguel Cereceda, formado por fotografías digitales de animales y personas impresas sobre lienzo para darles un aspecto pictórico, muy logrado en algunas imágenes, siempre con el limbo entre la vida y la muerte como constante.
Todas las historias detrás de cada fotografía tienen en común situarse en esa pata coja de la mesa: la inestabilidad del perro callejero que deambula antes de morir, las cucarachas muertas que dan mucho asco a todo el mundo o el caballo con epífora, que, en realidad, no padece ninguna afección grave, pero al que Gren dota de una perspectiva realmente tétrica.
Esta expresividad oscura, que camina por el filo de la vida, la enfermedad, la muerte o el asco, fue, fueron, un acento en una feria en la que esta estética no es habitual. Frente a stands como el de la galería Arias Riego, llenos de color y alegría, que se convierten en la norma, Espacio Mados invita a descalzar la mesa y destapar la fachada de nuestra realidad inmediata.
RELACIONADOS